19 febrero, 2025

José Robles: «una galería debe sentir por el trabajo de los artistas la emoción que luego transmitirá al coleccionista»

En la duodécima edición de los visionados de Art Photo Bcn abrimos la puerta a galeristas nacionales e internacionales que se interesan por el medio fotográfico desde una amplitud de miras muy interesante. En un momento en que las galerías especializadas son cada vez menos y las galerías de arte contemporáneo muestran cada vez más trabajos de fotógrafos y fotógrafas, comentamos con José Robles, cofundador junto a Raquel Ponce de la galería PONCE+ROBLES, algunos aspectos del circuito y de sus intereses para conocer mejor su forma de trabajar desde uno de los espacios referentes que cada vez ha ido abriendo sus puertas a la fotografía de una manera muy específica. Nos acompañará en la próxima edición y esperamos que en muchas más. Estamos entusiasmados con su participación y apoyo.

¿Cómo describiría su trayectoria como galerista y qué lo motivó a adentrarse en el mundo de la fotografía?

Soy licenciado en derecho por la UCM y Postgrado en ADE por la Universidad de Navarra. Mi desembarco en el mundo del arte fue por pasión y ganas de iniciar un proyecto personal. Este año culmino 25 años de galerista ya que empecé en el año 2000 con mi primera galería, que era un espacio muy libre y sin pretensiones donde me dedicaba a exponer y vender a amigos (a los cuales ya les hacía de marchante aficionado antes en sus estudios) y artistas independientes, con mas ilusión que conocimientos.

Siempre he disfrutado vendiendo. Pero con el paso del tiempo me fui formando tanto en el mundo del arte como en el de las galerías, que estaban atravesando un cambio de paradigma enorme en aquel momento y, al “profesionalizarme”, abrí mi segundo espacio en la calle Belén en 2009 que fue el que me permitió tratar de iniciar un proyecto que tuviera peso dentro del mercado español, algo que conseguí con mucho esfuerzo, desde luego. Tras cuatro años y al iniciar la internacionalización de la galería, decidí unirme a Raquel Ponce, con la que ya llevaba años colaborando, porque los dos pensamos que era necesario formar equipos de trabajo y que se habían acabado los tiempo de las galerías unipersonales. Y así, en 2013, nace PONCE+ROBLES, el proyecto en el que llevo 12 años.

¿Cuáles son los principales criterios que sigue a la hora de seleccionar artistas y proyectos para su galería?

Una galería debe definir la línea en la que se quiere mover, generar una sana convivencia entre las diferentes propuestas y, desde luego, sentir por el trabajo de los artistas con los que trabaja la emoción que luego está obligada a transmitir al coleccionista. Pero no podemos olvidar que una galería tiene una responsabilidad a la hora de fichar a sus artistas: vender, ya que es la fuente principal de ingresos para ellos. Yo siempre digo que un galerista que no vende es un aprendiz de comisario que se financia a sí mismo.

“Ubuntu” de Boamistura en la Galería PONCE+ROBLES, Premio Photoespaña a la mejor exposición del festival off 2023.

¿Cómo ha evolucionado su visión de la fotografía contemporánea y cómo cree que el mercado de la fotografía ha cambiado en términos de visibilidad y apoyo a los artistas? ¿Qué papel juega la galería PONCE+ROBLES en este cambio?

Cuando yo empecé, la fotografía y luego el vídeo, eran las técnicas de moda. Una galería no podía ser tomada en serio si no incluía de manera importante el trabajo de fotógrafos entre sus artistas. Lo cierto es que se produjo, primero, un saturación y consecuente “maduración” de la oferta y cada vez fue siendo mas difícil que apareciera obra que resultase novedosa. Pero, en segundo lugar, hubo un abuso de las grandes galerías de le reedición de copias en diversos tamaños (es celebre el caso del legado de Willam Eggleston que gestionó Gagosian, quien ganó un juicio contra un coleccionista que le demandó por hacer reediciones cambiando los tamaños) que dio lugar a que muchas colecciones cuestionaran la seriedad de las ediciones.

Lo cierto es que se ha producido una corrección en el mercado de la fotografía en los últimos tiempos que ha ido en paralelo a un interés de los coleccionistas por al pintura. Nosotros como galería trabajamos con todo tipo de técnicas siempre que nos interese el trabajo del artista. No somos una galería especializada en ninguna técnica y estamos abiertos a todas. Y por supuesto esto incluye nuestro interés por el trabajo de los fotógrafos.

¿Qué tendencias o enfoques en la fotografía le interesan más actualmente y por qué?

Si bien es cierto que trabajamos y hemos trabajado con fotógrafos a lo largo de nuestra trayectoria, como hacemos en este momento con Felipe Lavin, es cierto que hoy en día estamos más interesados en artistas conceptuales en los que la fotografía es una de las técnicas que utilizan para ejecutar su trabajo, como Ding Musa, Karina Skvirsky, Isidro Blasco o François Vanneraud.

En su experiencia, ¿cuáles son los mayores desafíos para los fotógrafos que buscan ser representados por una galería?

En mi opinión, lograr destacar entre la enorme cantidad de fotografía que compite por visibilidad debido a las enormes facilidades que ha proporcionado a la creación la fotografía digital, unido a un mercado muy maduro y cada vez mas exigente.

El equipo de PONCE+ROBLES en ARCO 2024 con obra de Keke Vilabelda y Ding Musa.

¿Ha participado en otros visionados de fotografía?

He sido jurado de múltiples concursos y becas que incluían la fotografía entre las obras a valorar pero, solo de fotografía, he sido visionador de Descubrimientos Photoespaña en su certamen XVII 2014 así como del XXV concurso nacional de fotografía de la Agrupación Fotográfica “San Sebastián de los Reyes” en 2018.

¿Cómo trabaja desde la galería para promover el trabajo de los artistas y facilitar su conexión con coleccionistas, instituciones y el público en general?

Una galería debe, por una parte, suministrarle una “experiencia” al comprador social y al coleccionista, algo que nunca coseguirá la venta por internet, mediante la transmisión de la emoción sobre la contemplación y, en su caso, la posesión y convivencia con la obra de arte, así como la relación personal con los creadores y con otros apasionados del arte. Para ello las vías son las exposiciones dentro y fuera de la galería, incluyendo las exposiciones institucionales y bienales y, por supuesto, la hoy por hoy obligatoria participación en ferias de arte.

Ha trabajado con creadoras que han trabajado la fotografía como Cristina de Middel, Lúa Ribeira, Cristina García Rodero y Miss Beige. ¿Qué le atrajo de sus proyectos y cómo ha sido su experiencia colaborando con ellas?

Miss Beige (o Ana Esmith) no es fotógrafa. Se trata de una performer que plasma una parte de su trabajo en fotografías de sus acciones realizadas por diferentes fotógrafos, lo cual con el tiempo ha dado problemas de autoría sobre las mismas… Conocimos y apoyamos a Ana desde que apareció y quedamos fascinados por su personaje (personalmente fui el primer comprador de una obra suya) así que hemos disfrutado y disfrutaremos de futuras colaboraciones con ella, aunque Ana no trabaja habitualmente con galerías. En cuanto a Cristina, también la conocemos y nos une una amistad con ella desde su primer proyecto conocido del mundo del arte, “Polispam” con su primera galería, y hemos seguido su trayectoria con todas las galería con las que ha ido trabajando hasta que pudimos realizar con ella la colaboración de los “Librets de Festes” en Photoespaña 2024 junto a Lúa Ribeira y a Cristina García Rodero, lo cual nos dio la oportunidad de hacerle a Lúa su primera exposición individual en una galería en Madrid. Estamos muy felices de esta colaboración puntual pero no se trata de artistas que como galería vayamos a representar en el futuro.

«Llibrets de Festes» Cristina García Rodero, Cristina de Middel y Lúa Ribeira en la Galería PONCE+ROBLES en 2024.

¿Qué diferencia destaca en el trabajo de estas fotógrafas y cómo han influido en la representación de la fotografía contemporánea desde la galería?

Se trata de 3 artistas muy diferentes, unidas por el importante hecho de que han sido las únicas españolas (e incluyo a los fotógrafos hombres) que han logrado ser admitidos en la prestigiosa agencia Magnum. Cada una de ellas ha conseguido, y no es nada fácil, descubrir un lenguaje propio y reconocible que es un ejemplo a seguir por los futuros profesionales, ya que demuestra que se puede ser original en España y competir y triunfar en el mercado internacional cuando se demuestra el suficiente talento, claro.

En tu opinión, ¿cómo ha evolucionado el panorama de las mujeres en la fotografía en los últimos años y cómo contribuye su galería a este cambio?

Ha evolucionado muy favorablemente porque se está reconociendo el trabajo de fotógrafas históricas, teniendo en cuenta que muchas de ellas ya estaban reconocidas dado que la mujer siempre ha estado muy presente por tratarse de una técnica más actual en el que las que participaban más en la acción creadora. Hoy en día no creo que el género sea algo a tener en cuenta por colecciones o galerías cuando se valoran artistas contemporáneos. Al menos para nosotros como galería, el género es un dato irrelevante.